Nos levantamos a las 7:30, como siempre, nos duchamos, como siempre, bajamos a desayunar con nuestro café del office, como siempre, y nos apretamos unos muffins, como siempre. Esto se estaba convirtiendo en una rutina.
A las 9:00 habíamos quedado todos en el hall y Ana nos explicó el planning para ese día. A cada instrucción que nos daba debíamos responder todos al unisono:
- ¡Señor, si señor!
La ruta en principio parecía asequible, pero no sabíamos lo que nos esperaba.
Salimos en dirección al Madison Square Garden, pero esta vez iríamos andando por la 8th y no cogeríamos el metro para así ir disfrutando del paseo post-desayuno. En cada punto de interés, Sergio, el guía no oficial de Nueva York, nos leía la historia y curiosidades del lugar con voz de señor Agrosfero. Nos dimos cuenta de que en su programa debe de hacer un montón de tomas falsas.
Al llegar al Madison Square, giramos por la calle 31 en dirección a la 6th avenida. Desde la 6th teníamos unas vistas del Empire State muy buenas y nos pusimos todos como locos a hacer fotos. Sergio y Juan ya le habían cogido el gustillo al iPhone y hacían panorámicas a lo José Tomás y Marylin Manson, vamos, a diestro y siniestro.
Seguimos subiendo y llegamos a Macy's. Rodeamos el edificio y entramos para recorrer la planta baja. Estaba todo en obras y aquello no parecían unos grandes almacenes de lujo. El Día de mi barrio tiene mas glamour. A la salida había una exposición de flores por la semana de pascua que algunos decidieron visitar.
Seguimos subiendo por la 6th hasta Bryant Park y desde aquí entramos a la biblioteca publica de NY, un edificio solemne en el que la gente intenta estudiar mientras el resto les hacemos fotos. A la salida de la biblioteca una nueva decepción, ni ola gigante que cubra Manhattan ni na de na. Menos mal que nos quitamos la pena con unos perritos con cebolla, aunque a mi el mío me salió rebelde y se me cayo la mitad de la cebolla y el ketchup encima de la cámara. Bajamos por la quinta avenida mientras yo chupaba el objetivo y el visor de la cámara, una escena dantesca para los que salían de comprar en Prada.
De camino pasamos de nuevo por el Empire State, pero aun no nos tocaba entrar, eso llegaría por la noche. Llegamos por la quinta hasta el edificio Flatiron, que es como una cuña de García Vaquero pero con ventanas.
El hambre hizo su aparición y las piernas empezaron a flojear. Al pasar por Unión Square había un mercadillo de productos ecológicos y algunos aprovecharon para comprar unas barras de pan que compartieron con el resto. Las devoramos cual ratas del aire.
Cogimos el metro en dirección al Chelsea Market con intención de comer allí pero todos los puestecitos eran de comida para llevar o disponían de una mesa y no era plan de estar rotando en las sillas como sí de un partido de voleibol se tratará. Salimos con más hambre que entramos y al intentar meternos en un local para comer se nos adelantaron unos coreanos grabando la segunda parte del video del Gangnam Style, así que, vuelta a la calle. El grupo deambulaba por la calle pensado en comida y en sitio donde sentarse, algunos decían:
- ¡Oh my God!
Y otros proclamaban:
- ¡Oh yisus crais!
Mónica, medio desfallecida, saco la guía de poder y encontró donde comer. Estaba cerca, pero podríamos perder a compañeros por el camino. Lo sopesamos y decidimos ir a comer al Corner Bistro. Nos sentaron en dos mesas de 6 y pedimos hamburguesas y cerveza casera. Las hamburguesas, que en un principio parecían pequeñas, estaban muy buenas y eran mas que suficientes, y después de dos rondas de cerveza el camarero nos invito a una más. Cuando salimos de allí habíamos recuperado el color y la circulación en las piernas. en realidad la mañana no había sido tan dura, pero se notaba que era nuestro quinto día en Nueva York y el cansancio se acumulaba.
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| Esta foto la encontré por internet. El mismo camarero y la lista de precios. |
Nos acercamos a la High Line a dar un paseo y bajar la comida y de nuevó el grupo se disgrego. Nosotros nos fuimos con Mónica y Ángel a ver el barrio de Friends. Ana y Sergio se quedaron en la High Line y los demás se fueron de compras. Quedamos para vernos a las 21:00 en el Empire State Building. Después de ver el edificio donde viven Monica, Rachel, Chandler y Joey y el parque de Washington Square, cogimos de nuevo el metro hasta el Madison Square Garden para ir a la tienda de electrónica B&H. Al llegar vivimos un momento de amargura y desolación. La tienda cerraba toda la semana de Pascua. Tuvimos qué retirar entre los tres a Ángel de los cierres de la tienda a los que se había agarrado llorando y nos fuimos cabizbajos. Ángel y Mónica fueron a una tienda de guitarras y Ana y yo de shopping a Times Square (Disney Store, Toys'r us, M&Ms, GAP,...)
Nos fuimos corriendo hacie el Empire State Building porque, cómo no, llegábamos tarde. Después de pasar los controles de seguridad, subimos en el ascensor. Ochenta pisos en cincuenta segundos era la velocidad del ascensor y no la velocidad de venta de inmuebles es España en 2002. Arriba otro ascensor que subía seis plantas y ya estábamos en el mirador a 320m de altura. Hacia un frío que pelaba y se me pusieron los huevos de gallina. Hicimos ronda de fotos y de nuevo para abajo.
En la puerta de salida del edificio había mucha gente ofreciéndose para llevarte al hotel en limusina. Le preguntamos el precio a un chofer que parecía una Coca-Cola de dos litros y nos dijo que 40$ por ocho personas, así que nos metimos raudos en el vehículo. El paseo fue corto pero intenso, eso si, amplia lo que se dice amplia no era, íbamos apretados como en los trenes de Auschwitz, pero fue una experiencia inigualable. Al salir nos pitaban un poco los oídos por la subida y bajada al Empire y los 5000 db de la música de la limusina.
Al llegar al Yotel pedimos comida en el puesto callejero de la puerta, unos Philly cheese steak o eso creimos que eran, pero yo creo que el muchacho que los preparo los hizo con lo que pillo por el tenderete. Al terminar nos fuimos todos a nuestras habitaciones que todavía teníamos que lavarnos los doloridos pies con el "GET OFF".





Emilio, ves como al final nuestra ruta no fue para tanto... Me encanta el blog!
ResponderEliminarAy! Esos momentos de tensión buscando el Corner Bistro. Se pasaron rapido con la burger y las birras. En la tv había un partido Barça- Celtic. Algunos se quedaron alucinados cuando a los que nos gusta el futbol, acertamos el resultado: "Era repetido" y el Barça marcaba en el descuento.
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